HOMOS

TOUMAI (Sahelanthropus Tchadensis)








El hombre, a medida que pasa el tiempo va encontrando que parece ser más viejo de lo que cree
y hace poco se asombró de saber que había encontrado el cráneo de un posible antecesor,
con una edad aproximada de 7 millones de años. Al menos, esa es la referencia que tienen sus descubridores,
al analizar y comparar las partes encontradas con huesos
humanos anteriormente hallados en Kenya y Etiopía

Un cráneo hallado en la región de Toros-Menalla, en el Chad, ha revolucionado el mundo de la paleontología
muy recientemente, pues las conclusiones sobre el mismo se han presentado el verano del 2002.

"Toumai" significa "esperanza de vida" en la lengua local, pero también he leído por ahí que en el Chad
es el nombre que se le da a los niños que nacen en la estación seca. Pero lo importante es que tiene entre
seis y siete millones de años (de vértigo) y parece ser que se trata del último ancestro común entre
el chimpancé y el género homo.

Su caja craneal se parece mucho a la de un mono pero la cara es corta y los dientes, en especial
los colmillos, son pequeños y se parecen mucho a la de un ser humano moderno. El arco supraorbital
también es muy prominente.

Pudo ser el primer homínido o, por lo menos, uno de los primeros en empezar el camino que llevaría
hasta el homo sapiens sapiens. Sus descendientes habrían dado origen al homo habilis o al homo
rudolfensis.









MILENIUM MAN



En diciembre del año 2000 se presentaron en sociedad una serie de fósiles hallados en Kenia
(en un lugar denominado Tugen Hills de la región de Baringo).

Pueden ser los homínidos más antiguos que se conocen, con seis millones de años, lo que significa que
son 1,6 millones anteriores a los considerados hasta ahora los antepasados más remotos de la humanidad.
Estos restos fueron bautizados como Millenium man (hombre del milenio), muy a tono con la fecha.

Los fósiles encontrados son de al menos cinco individuos, machos y hembras, que tendrían el tamaño de un chimpancé.
Entre las piezas destacan un fémur izquierdo, un húmero derecho y varios fragmentos dentarios y de mandíbula.
A la vista del fémur, aquellos individuos de hace seis millones de años ya eran bípedos y que el húmero
indica que esos animales podían colgarse de los árboles, aunque seguramente no se desplazaban balanceándose
de rama en rama.

Es el tamaño pequeño de los dientes -de los caninos- el rasgo de mayor proximidad al hombre.
Pero a partir de la porción del fémur conservada no es fácil demostrar que era un bípedo, porque la región
crítica para hacerlo es la que falta: la de la articulación de la rodilla.